BIO

Imagen de estudio
 

Nací el 10 de noviembre de 1989 (mientras caía el Muro de Berlín) en Logroño, La Rioja. Una pequeña ciudad al norte de España caracterizada por dar vida a muchos de los mejores vinos del país. Por suerte, me crié en una familia de seis hermanos donde se escuchaban La Traviata y Lucia de Lammermoor seguidas de Marilyn Manson y LCD Soundsystem. Los domingos nos dedicábamos a dibujar mientras nuestro padre hacía collage para las carpetas de las hermanas mayores. Siempre comíamos todos juntos para así poder discutir sobre la última   película que habíamos visto, el libro que acabábamos de leer o algún conflicto que afectase a alguno de los ocho miembros del clan. A día de hoy, el recuerdo de la seda pintada, réplica del mural de Beethoven pintado por Klimt que preside nuestra mesa —y que mil veces estudié al detalle mientras intentaba comerme las legumbres— sigue absolutamente vivo.

Mi afición por ilustrar cada texto de lengua o literatura que nos mandaban en el colegio y la recomendación de la mayoría de mis profesores me animaron a estudiar Bellas Artes. Comencé en Salamanca, una universidad muy técnica donde aprendimos a tomar apuntes del natural, estudiar anatomía o tallar la piedra. Sin embargo, decidí pedir una beca Séneca para estudiar durante un año en la Universidad de Cuenca, donde nada más llegar me bombardearon con la idea de que la técnica no lo es todo, que lo importante es que querer, y saber, contar algo. Ese nuevo enfoque me animó a pedir un traslado de expediente y terminar mi carrera en esta prestigiosa facultad, la misma que me impulsó a realizar mi primera exposición colectiva en la Galería Rafael Pérez Hernando de Madrid en 2013, o las siguientes que meses después realicé en la Fundación Antonio Pérez.

El estudio en profundidad del estereotipo de la femme fatale y mi relación con el dibujo me llevaron a continuar mis estudios en el Máster de Investigación del Dibujo de la Universidad de Granada. Me obsesioné por encontrar nuevas maneras de plantear y exponer el dibujo más allá de papel (prueba de ello fue mi primera exposición individual en la galería Estudio 22 de Logroño). Mi premisa consistió en modificar la imagen de la mujer fatal heredada de los años 50 para traerla a nuestros días.

Con el tiempo dividí ese estereotipo en varios conceptos base, que son mi fuente de inspiración y estudio, para seguir trabajando con la línea; el mínimo elemento gráfico con posibilidad de expresión para hacer visible lo invisible.

En 2015 seguí con mis estudios de doctorado, exponiendo en el Museo Casa de los Tiros de Granada y en la Cámara Bufa en Toledo, pero al trasladarme a Madrid, ciudad en la que vivo en la actualidad, mi situación cambió en gran medida. Dediqué todo mi tiempo al dibujo para continuar y promocionar mi carrera profesional publicando en prestigiosas revistas como Vanity Fair, Condé Nast Traveller o Forbes México, entre otras, o dibujando para firmas comerciales de reconocido prestigio como la alemana Montblanc.

En febrero de 2018 tuvo lugar mi primera exposición individual en la capital de España en el mítico espacio del Bar Cock (cuna de La Movida madrileña). Titulada De órdago a chicas, la muestra agrupó diecisiete obras centradas en la actualidad del país y el estudio de las perspectivas.

 

 

 

I was born 10th November 1989 (While the Berlin Wall was falling down) in Logroño, La Rioja. A little city marked by giving life to lots of the best wines in the country. Luckily, I grew in a six brothers’ family where we listened to  La Traviata and Lucia de Lammermoor followed by Marilyn Manson y LCD Soundsystem. Sundays were made to draw while our father made collages to our big sisters. We always ate together so that we could discuss together about the last film we saw, the book we have just finished reading or some issue that concerned the eight members of our clan. Nowadays, the  painted silk’s memory, Beethoven’s Walls’s replica painted by Klimt that dominates our dinning table -and that I studied thousands of times while I was trying to eat my legumes- is still completely alive.

My penchant on illustrating every language or literature text that we were ordered in our school and the recommendation of the major part of my teachers encouraged me to study fine arts. I started in Salamanca, a really technic university where we learnt to take notes from the natural, study anatomy or sculpt stone. However, I decided to ask for a Seneca’s scolarship to study for one year in Cuencas’s University, where, as soon as I arrived, I was bombarded with the idea that technique is not everything, that the important thing is wanting, and knowing, telling something. This new perspective encouraged me to ask for an academic record’s transfer and end my career in this prestigious faculty, the same one that drove me to make my first collective exhibition in Rafael Pérez Hernando’s Gallery of Madrid in 2013, or the next ones that I made months later in the Foundation Antonio Pérez.

The in-depth study of the stereotypes of femme fatale and my relatioship with drawing led me to continue my studies in the Master of Drawing’s research in Granada’s University. I got obsessed with finding new ways of considering and exhibiting the drawing beyong a piece of paper (a proof of that was my first individual exhibition in Estudio 22’s Gallery, Logroño). My premise consisted on modifying the femme fatale’s image inherited from the 50s with the aim to bring it back to today.

By the time I divided that stereotype in various basic concepts, which are my source of inspiration and study, to keep working with the line; the minimum grafic element with the possibility of expression to make visible the invisible.

In 2015 I kept with my doctorate studies, exhibiting in Casa de los Tiros of Granada’s Museum and la Cámara Bufa of Toledo, but, once moved to Madrid, city in which I currently live, my condition changed to a large extent. I dedicated all my time to drawing to continue and promote my professional career publishing in prestigious magazines as Vanity Fair, Condé Nast Traveller or Forbes México, between others, or drawing to commercial brands of well-known prestige such as  the german Montblanc.

In February 2018 my first individual exhibition took place in the capital of Spain in the legendary Bar Cock’s space (cradle of La movida madrileña). Entitled De órdago a chicas, the sample grouped seventeen works focused on the present of the country and the study of the perspectives.